| madera auténtica y blanco esencial |
|
|
|
Mediante una meditada reducción de todos los elementos del espacio de la cocina hacia lo esencial y el uso de materiales naturales conseguiremos unos espacios serenos y tranquilos que nos ayudarán a encontrar la paz interior en nuestra vida diaria.
El empleo del color blanco en combinación con las maderas más nobles del programa tamos es un claro ejemplo de cómo transformar de forma sublime las cualidades de la naturaleza y los colores más puros en volúmenes sólidos, limpios y rotundos.
El efecto espacial de la cocina bajo estas líneas representada está dominada por dos colores, el blanco radiante de la laca brillo del programa avance lg, y la tonalidad natural de la madera auténtica, en este caso el roble tabaco del programa tamos, con una vetas que destacan por su bella uniformidad y no dejan de ser característicamente naturales. La orientación horizontal de estas vetas subrayan la tranquilidad que queremos transimitir.
El conjunto de columnas de roble tabaco, donde el tirador es una sombra vertical que marca un ritmo espacial, presenta un sólido y compacto aspecto formando una impresionante unidad en el espacio. El blanco esencial de la isla de trabajo contrasta con el color natural de la madera, y se potencia aún más con la encimera de corian en el mismo color. La encimera parece flotar gracias a la sutileza con la que se emplean los distintos materiales.
La belleza está en el interior, pues estos muebles son un auténtica caja de sorpresas. Para conseguir los frentes limpios y rotundos volúmenes que estamos comentando, es necesario ocultarlo todo en el interior. Así, para ocultar un horno y un lavavajillas como el de la imagen, utilizamos una puerta escamoteable, de manera que se pueden estar utilizando ambos aparatos con la puerta abierta y total accesibilidad.
|


